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… y después qué.

Y después, de criticar al Gobierno a la misma velocidad que Illa y Simón nos dan datos y con la misma desidia que la leal oposición hace propuestas colaborativas ante la pandemia. Después … ¿Qué vamos a hacer, pensar o programar? ¿Qué actitud vamos a tomar? ¿Cómo vamos a festejar (mentalmente) el primer paseo? ¿Qué es lo primero que vamos a cambiar?

¿Nos plantearemos que la seguridad en salud y sanidad (que no son lo mismo) nos costará más y, por tanto, tocaremos a menos? ¿Nos plantearemos la imprescindible descarbonización y la utilización de energias alternativas y, a corto plazo más caras quizás, que son vitales para nuestro ecosistema mundial? Si no, tendremos un planeta inhabitable en unos años. Esto significa que los recortes que se aplican en devolver una dudosa deuda a Europa, la pagamos los de siempre y beneficia con la privatización realizada en sanidad y salud a unos pocos, la misma historia una y otra vez.

La escased de material sanitario nos está demostrando el coste de la deslocalización industrial nacional, no ya de este sector solamente, podemos imaginar el resto con facilidad. Todo ello, por abaratar costes de producción a las empresas nacionales, para que sus accionistas cobrasen más dividendos, por aquellas decisiones deslocalizadoras que sus consejos de administración adoptaron en su día. Vemos ahora que ese ahorro nos lo trasladan en incremento de costes sociales, es decir, para todos nosotros. En fin, como siempre buen negocio para pocos y malo para el resto.

Por idéntica razón de fondo o similar en la forma, la competitividad debe dar paso a la cooperación y la reivindicación de lo colectivo debe acabar con el individualismo, si no, los costes de estas actitudes revertiran en la sociedad en general, habiendo beneficiado a unos pocos previamente.

Todo esto es fácil escribirlo, pero hacerlo se que no será tanto, de ahí que necesitemos que los más listos nos ayuden a los menos listos, por eso es tan importante la cooperación en lugar de la competición y que actuemos en grupo y no en solitario y compitiendo, para más “inri”

No se como adoptar estos estructurales cambios sociales pero, al menos hay que pensar en ellos para iniciarlos, es el primer paso.

De ahí que la enseñanza también debe cambiar, como ejemplo de cambio, esta reflexión que publiqué en su día:

Habrá un cambio real en la mentalidad de la sociedad, cuando en las Facultades de Económicas se dejen de formar “economistos” que pretenden hacer ricos a los más ricos y formen profesionales que estudien para que los pobres sean menos y menos pobres

Revisar para el futuro los sectores: Alimentario, sanitario, de salud social y educación, es fundamental a la hora de prevenir futuras crisis sociales, económicas, sanitarias o culturales. Los fatales recortes en investigación, enseñanza y sanidad se pagan muy caros. #ética #coronavirus #sanidad Lo que conlleva sin lugar a dudas a determinar que el 90 % de los males que sufrimos lo son, sin duda, por el sistema económico que nos doblega: EL nefasto NEOLIBERALISMO ECONÓMICO.

Finalmente y para desanimarme un poco, este ejemplo de la actitud NEOLIBERAL de parte de la sociedad, contra la que hay que luchar, reeducando:

Después de sufrir esta pandemia, de sufrir confinamiento de perder familiares por ello, de comprobar lo necesario que hubieran sido no haber despedido médicos, ni, por tanto, recortar la sanidad. Lean, por favor esta noticia y justifíquenla convenientemente. Habrá opiniones para todos los gustos, seguro:

Sanitarios de Madrid y Castilla y León denuncian que les suprimen contratos en plena pandemia

Qué causa nuestras crisis

La de 2008 fue una quiebra financiera, es decir, apretaron tanto el neoliberalismo que reventó el entramado financiero por arriba y fastidió a los de abajo, tal como vimos y vivimos.

La crisis actual deviene de un virus, por comer animales salvajes o porqué no les dejamos espacio para su desarrollo, a causa del nuestro que es prioritario y por el roce nos contagian.

Además la crisis es incentivada por la deslocalización industrial para abaratar costes: La globalización, es decir, la libre circulación de dinero y mercancías, pero limitada movilidad de derechos y de personas. Deberíamos habernos planteado como sociedad tener más cuidado con el planeta y todos sus habitantes, porque parece que no lo estamos haciendo bien.

Una desafortunada educación social también nos ayuda a fomentar las crisis, nos educan para ser buenos trabajadores, rentables para las empresas, no para ser personas y los medios de comunicación, sobre todo algunas TV, nos rematan con sus programaciones basura. Asi las cosas, aceptamos pulpo como animal de compañía:

  • Ser competitivos en lugar de colaboradores.
  • No ser solidarios, eso es buenismo, como mucho caridad.
  • Creer en que las empresas tienen que perseguir primordialmente el máximo beneficio a costa de … por ejemplo pagar salarios indignos; 
  • Fomentar la producción a costa del planeta y 
  • Con la ayuda de la codicia, la envidia y el egoismo se fomenta el individualismo, la llamada libertad individual, a costa de la auténtica libertad que no se entiende sino en grupo.

El problema al fin y al cabo somos nosotros mismos, que viendo todas estas tropelías, las aceptamos sin proponer ninguna alternativa y votando una gestión del país que fomenta las causas antedichas.

Confio y deseo que de este “confitamiento”: que no es cocinado en grasa, debería ser, cocinados en inteligencia, dentro del confinamiento, salgamos algo más listos y no nos creamos todas las utopías y mentiras que nos cuenten desde arriba, para que, como conviene, actuemos desde abajo. Si no, como vamos a defender nuestra alimentación si destrozamos el sistema primario de nuestra economía. La producción y la transformación deben ser cercanas no en las antípodas y los servicios deben ser el sector realmente terciario, no primario, como parece actualmente.

En fin hay que meditar estas semanas que nos quedan de “confitamiento” para el  engorde cerebral general, en el confinamiento y resurgir con alternativas y economías más humanas, mucho más humanas y dejar de adorar el becerro de oro, que nos llevaría a una nueva y más grande crisis.

Ubuntu

UBUNTU: “Yo soy porque nosotros somos.” (Definición realizada por Leymah Gbowee, activista pacifista de Liberia) y es la palabra que expresa la ética del individuo en el grupo y que se define con la siguiente anécdota:

Un antropólogo propuso un juego a los niños de una tribu africana. Puso una canasta llena de frutas cerca de un árbol y le dijo a los niños que aquel que llegara primero ganaría todas las frutas.

Cuando dio la señal para que corrieran, todos los niños se tomaron de las manos y corrieron juntos, después se sentaron juntos a disfrutar del premio.

Cuando él les preguntó por qué habían corrido así, si uno solo podía ganar todas las frutas, le respondieron: UBUNTU, ¿cómo uno de nosotros podría estar feliz si todos los demás están tristes?

El sentimiento y conocimiento básico de que pertenecemos a una gran totalidad, a un grupo más o menos grande ¿Cuánto “ubuntu” hace falta en la misma sociedad?

La antítesis se consigue con otra palabra: competitividad y en su máxima expresión neoliberalismo: Puedo estar contento y orgulloso llegando el primero y dejando a los demás tristes y hasta hambrientos.

Ubuntu: para educar al niño se necesita a toda la tribu

El libertinaje en la enseñanza

El vergonzoso asunto creado por los másteres de la universidad pública (con minúsculas) Universidad Rey Juan Carlos (URJC), pública pero creada para ser la universidad privada barata, con másteres a medida, como la “enseñanza concertada” lugares donde se dan títulos por dinero y creo que acertadamente nominada URJC.

Vistos los acontecimientos convendría cambiar, señores profesores, catedráticos y directores de dichos centros, éstos por otros en los que prime, en lugar del pago por la enseñanza, la ética, el esfuerzo, la inteligencia y la profesionalidad.

La libertad de mercado como denominan eufemísticamente los neoliberales a un mercado sin normas, sobre todo sociales, pervierte hasta la enseñanza cuando este concepto y actitud entran en ella; al final se compra y se vende todo, el esfuerzo, el resultado de la inteligencia, la ausencia de ética, etc. etc.

Globalización e inmigración

La inmigración, que podría ser la solución en parte, al decrecimiento demográfico nacional, se desestima porque no vemos más allá del mediterráneo, ni las tropelías que los europeos hemos hecho en África desde hace siglos, ni la miseria y guerras e inapropiadas fronteras que éstas han creado; somos los europeos unos irresponsables de la talla de Trump.

No vemos más allá de nuestro miope sistema económico, que nos invita constantemente a competir y a no colaborar en nada, cual si fuéramos animales asociales. La solidaridad es fundamental para el desarrollo humano en esta finita tierra y no por obviar un problema como la demografía y la miseria en África, esta se va a evaporar.

La globalización bien entendida debe ser no solo de flujos monetarios y mercancías, también deben circular libremente los derechos y las personas, por todo el globo, eso quiere decir globalización.

Es el maldito sistema económico neoliberal, el que impide que la globalización sea tal como debe ser y no solo la mitad antedicha. El egoísmo, fomentado por la insolidaridad que produce el sistema es lo que incrementa las muertes en el Mediterráneo y los muros en EEUU, bajo la insensatez de Trump y Merkel fundamentalmente.

Está claro que hasta que el pueblo, liso y llano no imponga su solidaridad, su criterio de justicia social, nuestros representantes políticos estará a sacar provecho para ciertos oligarcas que creen que les mantienen en sus puestos, cuando no vota realmente el pueblo.

 

Los frutos del neoliberalismo español, muy español y mucho español

Los tributos de los trabajadores frente a los empresarios

Datos de la AEAT (Agencia Estatal de Administración Tributaria):

  • Recaudación en 2017 del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) 72.169 millones €
  • Recaudación en 2017 del IS (Impuesto sobre Sociedades)                                    19.540 millones €
  • Recaudación en 2017 del IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido)                          60.727 millones €

Datos de la Seguridad Social en cuanto a la afiliación:

  • Régimen General 15.104.000 personas
  • Autónomos             3.260.000 personas
  • PF sin asalariados   1.500.000 autónomos personas físicas sin empleados
  • Empresas                3.282.0000 empresas

Concluimos con estos datos que 16.604.000 de personas tributan en Renta (IRPF)  71.169.000.000 €  y como consumidores 60.727.000.000 € en IVA. Total 132.896.000.000 Cada uno pagó de media en 2017 8.003,85 €

Las empresas que pagan cada una de promedio 5.953,69 € Cada trabajador paga  2050,16 € de promedio más al año que el promedio de las empresas. Ya sabemos que el cálculo no es muy fino, aunque da una idea real y tengan en cuenta que aquí están el Ibex 35, las 35 empresas más grandes del país, que tributan según Gay de Lievana al 15 % más o menos y los autónomos al 25% más o menos también.

Ya se entiende que no haya dinero para las pensiones ¿no?

Consecuencias de las recientes reformas laborales

Pero no solo es esta la razón de que los salarios sean precarios y no contribuyan adecuadamente a las pensiones y a su propia dignidad, como trabajadores. La reforma laboral de PPSOE nos ha traído que el paro entre los jóvenes de 20 a 25 años sea del 33% y de cada tres parado, que la pobreza de 16 a 29 años sea del 29 % y que los menores de 26 años cobren un 32,9 % menos que en 2008.

Se aplican millones de euros en el rescate a autopistas, para sanearlas y luego volver a ponerlas a disposición de, quizás, las mismas empresas que las explotaron improductivamente. Se rescatan las empresas bancarias, cuando podrían suspender pagos y quebrar si procediese, al igual que las pymes, pero no hay dinero ni para las pensiones ni para los desahuciados ni para los discapacitados ni para nadie que no sea la oligarquía nacional y mundial.

Conclusión

¿Cómo se detiene y se cambia esto? Cambiando nuestra actitud y nuestro voto, no voten, por favor, a partidos con ideología neoliberal, estas son las consecuencias.

El poder del consumo

La España política, poco tiene que ver son la España social. La calle vocea con claridad, pero los políticos se enfangan en sus propias elucubraciones, que no atienden lo demandado por el público.

Así sin la necesaria sintonía es difícil encauzar las necesidades de la sociedad y esa falta de comunicacion del pueblo y los políticos, nos deja a la deriva y la marea no nos quiere mover del sitio (con lo poco que rema M. Rajoy), confirma lo indicado la actitud de los políticos europeos y estadounidenses, que queramos o no, hasta que la masa se cabree otro poco, es la que marca la pauta política de España y del mundo, para nuestra desgracia.

Si la masa social sigue moviéndose en idéntico sentido, reclamará el perdido estado del bienestar, la libertad de expresión y opinión (que hoy defiende un tribunal europeo en sentencia) y ha de encontrar el altavoz político que la atienda.

Por otra parte aún no somos conscientes de nuestro poder, por el miedo que nos inculcan. Cuando podamos comprender que la fuerza está en los 40 millones de consumidores y no en el IBEX 35, comenzará a mejorar nuestra situación económica y político social, esto quizás catapulte el altavoz político que nos atienda convenientemente. Pero como el #8M que no deja de ser un embrión, una semilla, que debe ser atendida exhaustivamente, el conocimiento de la fuerza del consumidor debe ser educada y canalizada con valores éticos y morales, lejos de la mercantilización social impuesta por el neoliberalismo economico imperante y que sufrimos, en precarización del estado del bienestar.

Tenemos el problema en que mundialmente estamos dirigidos por una ambiciosa y egoista oligarquía que para existir precisa de consumidores/trabajadores dúctiles y maleables e ignorantes de su poder como cultos consumidores.

Gilipollas en activo

Las personas que entrevistó Jordi Évole en Salvados, responden a la actual situación socio-laboral de la forma: “Esto es lo que hay“; “No tenemos futuro“; “Mi sueldo será siempre una mierda“. Es decir, responden sin esperanza alguna, aceptan esta crítica situación, esta explotación y opresión de forma natural, como si no hubiera otra posibilidad. Esta actitud puede considerarse la actitud de la mayoría de los españoles, que nadie en política intenta modificar.

Nos están dejando al albur de la política gubernamental, política neoliberal que precisa para su realización masas de dóciles y temerosos trabajadores. Sino como se explica que habiendo aumentado el PIB los últimos años, éste no repercuta sobre los trabajadores, solo en las empresas y no en las pequeñas precisamente.

Claro está que a ello contribuyen, además de TVE, RNE, la prensa escrita y parte de la digital, mareando la perdiz con sus desinformaciones, de todos conocidas (Nacionalismo de bandera en la ventana, catalanismo radical, fútbol, mucho fútbol y otras estupideces varias, para ocultar la corrupción) y hasta muchos de los, muy de moda, coach o entrenadores de la vida o para buscar trabajo, que coadyuvan a que cada persona acepte esta anormal por crítica, situación, como si fuera lo único existente, sin otra posibilidad que siendo cada uno diferente, tontería porque ya lo somos, y preparando así domesticados buscadores de empleo, dóciles y manejables por el miedo al paro.mileurista

Se oye muy de vez en cuando y en los medios menos importantes que lo importante es la corrupción, la libertad de expresión, la perversión del poder judicial y la destrucción de la sociedad del bienestar, cargándose para ello la imprescindible EDUCACIÓN, cada vez con menos presupuesto, para formar incultos y por ende manejables ciudadanos y la necesaria SANIDAD, deteriorándola suficientemente para que en breve se pueda, más que vender, regalar a manos privadas y en un cercano futuro, se cure quien tenga suficiente dinero.

Es palmario que leído lo anterior significa que, como pueblo, los españoles somos gilipollas en activo y yo el primero. Nos estamos dejando engañar por nuestros dirigentes políticos y económicos, que nos quieren míseros, dóciles y maleables para adaptarnos a su infinita codicia. Y a todo esto la izquierda ¿dónde está?

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