El bien común, mucho mejor que incompetentes y viejas políticas

Gracias a los sociópatas que nos gobiernan tenemos una palpable desigualdad social que generó y genera miseria y muerte, sí, aunque no se lo crea, es verdad,  todo ello producto del irregular reparto de la riqueza, riqueza que crean empresarios y trabajadores en esta nación.

Es incomprensible que nosotros que podemos votar no lo hagamos de forma que los ladrones descarados y peor que ladrones, los que nos roban los derechos humanos y la dignidad, sigan con un resquicio siquiera de poder. Es incomprensible, salvo que pongamos en medio la mala educación o quizás la deseducación, en la que tanto PP como PSOE tienen una importante responsabilidad, por cultivar incultos en lugar de personas, cultivaron consumidores, simplemente devoradores de productos y fieles trabajadores.

No podremos denigrar nunca suficientemente a los ineficaces planes de educación, más bien planes de deseducación, propios del PP y PSOE, gobernantes de la nación en los últimos 40 años, con el último ejemplo de Wert.

Es incomprensible por parte del PSOE que con tantos años de gobiernos no haya sido capaz de articular un plan de estudios simplemente razonable, solo explica su traicionera actitud, que no querían educar, simplemente deseaban un inculto pueblo manejable, para que les votase sin preguntar, un ataque a la democracia propio de fascistas o quizás solo capitalistas neoliberales.

Esta estúpida actitud política, tiene como consecuencia la actual corrupción política de ambos partidos mayoritarios, que pensaban perdurar para siempre en el alternativo gobierno, al que aún aspiran porque saben de un inculto pueblo que les sigue votando, porque consideran, erróneamente, que son los únicos que pueden gobernarnos.

Del movimiento 15 M nace Podemos, producto de la inconformidad social y actualmente los vemos, por su culpa en parte, como un movimiento aceptable socialmente, pero desechable en las formas (Sr. Iglesias modere las formas y cultive el fondo) quizás Errejón le mejoraría parlamentariamente, aunque personalmente creo que no en la ideología, consecuentemente apártese, controle y deje hacer a quien tiene mejores formas parlamentarias, en resumen sea más pragmático políticamente hablando.

Claro que necesitamos una reforma judicial, económica, social y cultural enorme, un cambio de concepción social, en fin. La teoría económica del bien común de Christian Felber sería digna de gran atención y promoción y de la que nadie habla ni comenta, no le conviene al conservadurismo nacional de izquierdas y de derechas

Piensen en estas mis reflexiones y publíquenlas, que no creo que desagraden a la mayoría de la población española a la que debemos unir.

Pragmatismo político nacional en pro del bien común, del bien de todos, no de la competitividad que solo beneficia al más fuerte.

Salud,

Tomás García

A %d blogueros les gusta esto: